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En el año 2005 con motivo del 8 de Marzo, Día de las Mujeres, se hizo público el programa Por los Buenos Tratos, que nació como una campaña sin fecha de finalización y hoy es un eje de actuación permanente. Dicha iniciativa está promovida por la ONG acciónenred. Se dirige prioritariamente a chicas y chicos jóvenes pero tiene como objetivo implicar al mayor número de entidades, asociaciones y personas.
Se trata de un instrumento de aprendizaje de buenas prácticas para mejorar las relaciones interpersonales. Queremos que sea un medio de prevención de violencia interpersonal, especialmente en la pareja; formulado en positivo desde los valores que deben sustentar estas relaciones: la igualdad entre mujeres y hombres, la autonomía personal, la libertad para decidir sobre nuestras vidas sin condicionantes sexistas, la resolución no violenta de conflictos, la responsabilidad, el respeto...
La asunción de esos valores implica una mayor conciencia respecto a los condicionantes sociales que favorecen modelos de relación violentos y también respecto a la capacidad de las personas para determinar nuestras conductas. Entendemos que esta reflexión consciente puede ser un buen antídoto contra la violencia.
El programa es también una propuesta para la acción colectiva, para la implicación ciudadana que posibilite impulsar los cambios sociales necesarios para erradicar el sexismo y la violencia. De ahí que se promuevan y se participe en diversas iniciativas que materializan compromisos concretos de agentes de diferentes ámbitos. En la misma dirección se fomenta el voluntariado como eje vertebrador del programa, consolidando y extendiendo los equipos de chicas y chicos que lo llevan a cabo.
El programa no concibe que ésta sea una “causa de las mujeres” ni de “confrontación de sexos”. Por el contrario nos esforzamos por demostrar que sólo si es una apuesta común de mujeres y hombres podrá progresar.
La asunción de valores que se propugna y el compromiso activo con los mismos, proporcionan a unas y otros mayor satisfacción personal y felicidad al tiempo que contribuye a una sociedad mejor. Una sociedad más justa, con menos desigualdad, más libre de condicionantes sexistas y de violencias, con menos dolor, de personas más autónomas y solidarias... Una sociedad, en definitiva, en la que todo el mundo saldríamos ganando.
Formular una propuesta de valores poniendo el acento en la responsabilidad de los individuos permite fundamentar mejor el ineludible compromiso de toda ciudadana y ciudadano con el modelo de sociedad que estamos construyendo. En ese sentido el programa PLBT comparte fines con la Ley Orgánica de Educación (LOE) y con la reciente asignatura Educación para la Ciudadanía.
- Lo dinamiza gente joven, como mejor manera de dirigirnos a los grupos de pares.
- Concedemos importancia a que sean los protagonistas del programa y que así se visibilice en todas las iniciativas que realicemos.
- Consideramos esencial que también los chicos puedan reconocerse en este programa e identificarse con los objetivos del mismo, puesto que partimos de la convicción de que sólo con la implicación tanto de ellas como de ellos será posible erradicar la violencia y avanzar en unas relaciones de mayor calidad.
- Dedicamos mucha energía a la tarea de aprender y enseñar.
- En cada centro de estudio o lugar donde realizamos actividades, priorizamos las que son formativas y procuramos crear nuevos equipos de personas voluntarias para seguir desarrollando el programa.
- Le concedemos también un gran valor a que la experiencia nos sirva para investigar en este campo.
Los datos indican que la violencia en las parejas se da también entre la gente joven aunque su autopercepción sea que “es cosa de mayores” y generalmente asociada a las expresiones de maltrato más duro. Los datos alertan también de que muchas relaciones violentas se gestan durante el noviazgo. No obstante, entre jóvenes son más frecuentes relaciones abusivas y actitudes de no tratarse bien.
Nuestro objetivo es llegar a todos esos chicos y chicas que no ejercen ni sufren maltrato, pero que, sin embargo, tampoco se tratan bien. Por eso, nuestro programa incide en los valores y criterios sobre los que queremos asentar nuestras relaciones interpersonales y, en particular de pareja, contribuyendo además a desarrollar habilidades personales.
Las características del programa se adecuan bien a las chicas y chicos adolescentes que transitan por esa etapa especialmente importante para la toma de decisiones conscientes y para la conformación de sus subjetividades. Además, el impacto de la intervención preventiva puede ser mayor actuando desde las primeras relaciones amorosas. El interés por estos asuntos concentra mayor atención y al mismo tiempo se puede evitar que se instalen formas relacionales violentas o abusivas.
Hay que tener presente que las violencias interpersonales se producen en varios ámbitos (familiar, educativo, laboral, recreativo...) y en un contexto más amplio de violencias sociales. Todas esas formas de violencia tienen elementos en común aunque a su vez tengan singularidades.